• Glaucoma crónico
    El glaucoma es la segunda causa de ceguera más frecuente en el mundo. Se trata de una enfermedad que produce la muerte de las fibras nerviosas de nuestro nervio óptico. Va produciendo, en silencio, una pérdida del campo visual irreversible y puede llegar a la ceguera total, debido a atrofia del nervio óptico.
    El principal factor de riesgo es el aumento de presión intraocular, por lo que se recomienda controles periódicos de la misma para prevenir sus consecuencias. La prevención es aún más importante en personas con mayor riesgo, como pueden ser miopes o pacientes que tienen familiares directos con glaucoma crónico.
  • Glaucoma agudo
    A diferencia del glaucoma crónico, el glaucoma agudo o ataque de glaucoma, es un proceso muy doloroso que ocurre habitualmente de forma brusca. El ángulo, zona de la cámara anterior por la que se drena el humor acuoso, se ve ocluido y produce un aumento muy brusco de presión intraocular.
    Estos ataques se pueden prevenir realizando iridotomías, pequeños agujeros en la parte más periférica del iris (imperceptibles) para evitar así el cierre agudo. Las personas más propensas son mujeres de mediana edad e hipermétropes, ya que tienen la cámara anterior del ojo más estrecha.