Retinopatía diabética:
Es una complicación frecuente de los pacientes diabéticos, y sobre todo, con los pacientes que llevan más años de evolución. Se considera que el ….% de pacientes DM1 tendrán algún grado de Retinopatía a los…. años.

Existen distintos tipos de afectación según gravedad. En términos generales, diferenciamos entre RD proliferativa (más severa) y RD no proliferativa.
El mejor tratamiento es, sin duda, la prevención. Es muy importante que los pacientes diabéticos es sometan a revisiones de fondo de ojo periódicamente.
Degeneración macular asociada a la edad

La degeneración macular, o DMAE, es una causa muy importante de ceguera en los pacientes de mayor edad, aunque puede estar presente a partir de los 50 años. Es una enfermedad muy invalidante ya que afecta a la parte más central de la retina, la mácula. Es aquí donde se forma la imagen más central de la visión por lo que limita mucho tareas tan cotidianas como leer o conducir.

Existen dos tipos:

  1. DMAE seca: La mácula se va atrofiando progresivamente, aunque de forma lenta, a lo largo del tiempo, sin que tengamos un tratamiento eficaz para evitarla. Es la más frecuente.
  2. DMAE húmeda: En esta aparecen vasos sanguíneos patológicos en la retina que pueden provocar sangrados espontáneos y pérdidas severas y bruscas de agudeza visual. Responden muy bien a inyecciones de fármacos antiangiogénicos a nivel intraocular, pero suelen recidivar y acabar requiriendo múltiples inyecciones a lo largo del tiempo.

 

Enfermedades vasculares

Enfermedades vasculares de la retina

Normalmente relacionadas con factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión arterial, diabetes mellitus, obesidad, tabaquismo…

A nivel ocular pueden producirse Trombosis, venosas o arteriales. Producen una pérdida de visión súbita con más o menos trascendencia según sean vasos centrales de la retina o vasos más periféricos.

La Retinopatía hipertensiva, secundaria a la hipertensión arterial sistémica, pasa habitualmente desapercibida por el paciente en la hipertensión crónica, pero puede provocar pérdida de visión grave en brotes de hipertensión aguda “o maligna” que cursa con exudados y/o hemorragias en la retina.

 

Moscas volantes

Con el paso del tiempo, la transparencia y homogeneidad del humor vítreo (el gel que tenemos dentro del ojo) se va perdiendo. Aparecen condensaciones, o flóculos, del mismo que somos capaces de percibir en situaciones de mucha claridad. A esto denominamos moscas volantes, pequeñas opacidades que pasan por nuestro eje visual. Son móviles y con el tiempo tienden a disminuir.

Signos de alarma: Un aumento brusco en el número de “moscas”, que alguna mancha permanezca fija en la mirada y/o que vayan asociadas a relámpagos o flashes. Todos estos síntomas son indicadores de riesgo de desgarro o rotura en la retina, siendo necesario una consulta oftalmológica de forma urgente.